AGROPECUARIAS

29 de diciembre de 2016

Aumentó más del 150% la participación del productor en la renta de exportación de trigo

La mayor inversión realizada sobre el cultivo en esta campaña se focalizó en un incremento de las dosis de fertilizantes nitrogenados y fosforados

La capacidad de pago de la exportación para la compra de mercadería mejoró, achicando la brecha entre el precio FOB y el valor FAS, a un año d la eliminación de las retenciones para el trigo y de los ROEs verdes (permisos de exportación), mientras que el productor recibe el equivalente a 16 dólares  por cada tonelada exportada. La participación del productor pasó del 3,3% en diciembre de 2015 al 9,5% en diciembre de 2016.  

En número absolutos, sí un productor explota un campo de 200 ha, ese ingreso equivale a recibir un sueldo mensual de $ 16.376, mientras que hace un año hubiese cobrado $ 4.711 al mes, consignó un trabajo elaborado por Sofía Corina y Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario(BCR)

La campaña comercial de trigo correspondiente a la campaña 2016/2017 en la región núcleo muestra una mejora  en los ingresos de los productores, alentado por dos factores : más inversión en tecnología y ayuda de las condiciones climáticas que posibilitaron mayores rindes, por un lado, mientras que la renovada fluidez de las ventas al exterior conjuntamente con la supresión de retenciones acortaron la brecha entre el valor FAS doméstico y el FOB de exportación, facilitando una mejora en el precio que recibe el productor, por el otro.

La mayor inversión realizada sobre el cultivo en esta campaña se focalizó en un incremento de las dosis de fertilizantes nitrogenados y fosforados, ayudados a su vez por una caída del precio de estos insumos y mejores ánimos por parte del productor en obtener un grano de calidad.

A lo largo del ciclo, se tomaron los recaudos necesarios para cuidar al cereal de plagas fúngica e insectos, marcando una gran diferencia respecto a la peculiar campaña pasada.

Sin lugar a dudas, las condiciones atmosféricas soplaron a favor, comenzando la campaña con los perfiles cargados de humedad sumado a lluvias y temperaturas adecuadas en los periodos claves de floración y llenado, que se tradujeron en 14% más de rinde respecto al ciclo anterior. Sin embargo, la buena productividad relegó el contenido proteico del grano.

Respecto al precio de venta del trigo, en estos últimos doce meses ha ocurrido algo extraordinario: mientras su valor se desplomó en el mundo e incluso cayó la cotización FOB de nuestras exportaciones, el precio en el mercado doméstico del cereal  registró una notable mejora.

En efecto, el contrato de futuro más cercano sobre trigo duro que se negocia en Kansas (y resulta más comparable con la calidad de trigo argentino) mostro entre diciembre de 2015 y diciembre de 2016 una caída del 15%, mientras que el futuro de trigo blando de Chicago cayó un 18% en el mismo período. El precio FOB oficial en nuestro mercado de exportación para el embarque más cercano de trigo, en tanto, pasó de valer unos u$s 190/t a u$s 170/t doce meses más tarde, una caída del 11%.

Sin embargo, el precio de referencia de la Cámara Arbitral de Rosario por el trigo grado 2 para entrega en las terminales de nuestra región (valor FAS) pasó de $ 1.800/t a mediados de diciembre de 2015 a alrededor de $ 2.350/t en los últimos días, con una suba de nada menos que el 31%. 

La eliminación de retenciones y de cuotas de exportación más o menos explícitas se tradujeron de modo directo en una reducción del “costo de exportar” argentino, que permite mejorar el precio que las exportadoras están dispuestas a pagar por adquirir el cereal.

Mejor precio FAS y más quintales redundaron, lógicamente, en una mejora en el ingreso bruto del productor que por cada hectárea destinada al cultivo pasó de obtener u$s 507 al levantar la cosecha 2015/16 a u$s 627 con la trilla 2016/17, una mejora del 24%.

Los costos de producción (considerando insumos, labores, cosecha, seguros, comercialización a 180 km de distancia de los puertos del Gran Rosario y gastos de estructura) si bien también subieron en el último año, lo hicieron en una menor proporción. De los u$s 449/ha que debían invertirse el ciclo productivo anterior, en la campaña 2016/17 pasó a u$s 493/ha, con un aumento del 10% anual.

Con estos números, el margen bruto de producción arrojaba u$s 57,5 por cada hectárea de trigo en la campaña 2015/16, mientras que hoy el remanente para el productor alcanza los u$s 134/ha

Fuente: Noticias AgroPecuarias

COMPARTIR:

Notas Relacionadas