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28 de octubre de 2026
Tatá Moncany: "Pienso que ser Catequista es tener a Dios y saberlo compartir, no se necesita mucho más que eso"
Tatá Moncany colabora y participa activamente como Catequista en la Unidad 17 de Urdampilleta. Ha trazado un camino importante en la relación con las personas privadas de la libertad, y con la compañía la iglesia y el Padre Mauricio Scoltore, lograron las construcción de la capilla "San José" en el interior de la unidad, que fue inaugurada en marzo del año 2021. Cabe destacar que en memoria de su familia, Walter Daloia Criado hizo una donación para los recursos necesarios, y hubo participación de muchos colaboradores.-
“Yo te cuento así como nació mi interés por compartir y ayudar a las personas privadas de su libertad, hice un retiro espiritual, que trabajaba un poco en la parroquia y cosas así, y allá me di cuenta que tenía muchísimo para dar y que estaba muy apoltronada y muy cómoda”
Ese fue el comienzo, y a partir de allí, sentí que tenía que hacer más de lo que estaba haciendo. Charlando un día, me acuerdo con el ruso, que era tan divino, me dice: no te animás a ir a la cárcel? Sí, yo por animarme sí, pero no sé si me dejarán entrar o cómo será el asunto, así que un buen día, me iba a acompañar el padre Miguel Ostertag que es lo que estaba en esa época. En esa época. Íbamos a ir los dos, habíamos hablado con la dirección y todo, amaneció, porque era cuando estaba con problemas de salud, amaneció descompuesto a la miseria, me dice, Tatá, perdóname, no te puedo acompañar, pero vos sí porque ya nos habían permitido ir y no me acuerdo por qué cosa no fuimos. Y dice, y no vamos a salir con otra excusa.
“Mi primera entrada al penal, que no tenía ni la pálida idea de lo que era una cárcel, entré sola, fui a la dirección, me acompañó mi marido”
Pero el negro no entraba al muro. El negro quedó afuera en la camioneta y yo entré solita. Fui a la dirección y me traían chicos de un solo pabellón a un aula de la escuela. Sí, la verdad que yo te acomodo acá, ahí está. Así que era de un solo pabellón.
“Hay muchos chicos, mucha gente joven. Adultos debo tener entre todos los que ahora, vamos a 8 pabellones, ahora vamos nosotros, porque cuando vino Mauricio Scoltore, que me empezó a acompañar, yo le digo, porque me llevaban chicos a la escuela. Pero iban los que tenían ropa presentable, porque viste, no los dejan salir desprolijos y salir ya era una incomodidad. Yo quería ir a los pabellones, pero sola, mujer, no me dejaban”
Entonces cuando vino Mauricio, le digo yo, vos, ahora como sacerdote, nos van a dejar entrar, vamos a empezar a ir a los pabellones.
Qué sentiste que les hacía falta a ellos que les podías dar?
La palabra de Dios, enseñarme cosas. Yo iba como catequista, pero después te das cuenta, porque al principio cuando me dijeron de ir, yo digo, pero yo me tengo que capacitar a hacer un curso, porque yo ahí es otra vida, otra cosa. Y después cuando estuve adentro te diste cuenta que no.
“Yo voy feliz porque vengo más feliz de vuelta. Porque te das cuenta lo que podés dar tal vez con una mano arriba y un hombro y un beso. Como yo les digo a muchos, cuando yo les doy un abrazo, les doy un beso y les digo, querido, tal vez es la primera vez que lo reciben”
Yo les hablo como yo les digo, como si fueran mis hijos, porque son todos jóvenes, no tengo mayores habrá un 2%, pero todos son de 40 años para abajo. La necesidad de buscar la imagen materna dentro de un lugar así que debe ser bastante necesario y todos me dicen también que lo que soy mujer me identifican como la mamá.
“Me dicen mamá, catita, abuela, y nos damos un abrazo y un beso con todos cuando llegamos y un abrazo y un beso cuando nos venimos”
Y ahora los mismos directivos nos dicen, hay una paz, una tranquilidad, es una misión, por algo Dios te puso en el camino de ellos. Por eso, más vale. Pero que a vos te lo retribuyan también es mejor todavía. Cuando dicen, yo no planifico nada en mi vida, nada, como la ida ahora a Buenos Aires a ver el Papa y todo.
Y como catequista, te hubiera gustado ser catequista antes, digo, para llevar la palabra de Dios?
Sí, más vale, te defino que catequista es aquel que tiene a Dios y lo comparte. No precisas títulos, no precisas grandes cosas.