ESPECTÁCULOS

9 de enero de 2015

Luciano "Tirri" Giugno: "No busqué nada y se dio todo"

Entrevista de "Tiempo Argentino" al personaje mediático que hizo furor en ShowMatch está un miembro fundador de los Cadillacs y primo de Marcelo Tinelli.

El año pasado, uno de los personajes más insólitos y bizarros de Showmatch fue el primo de Marcelo Tinelli, a quien presentaron como El Tirri y que ganó popularidad a fuerza de carisma, sin apelar a las típicas peleas ni polémicas de conventillo de tantos otros participantes. Su mayor logro no fue el baile, precisamente, sino un personaje que se basó en los diálogos con el conductor, contando hechos inverosímiles, siempre a cara seria, impávido.

Detrás de El Tirri, sin embargo, está Luciano Giugno, miembro fundador de Los Fabulosos Cadillacs, con quienes grabó cuatro discos y luego dejó todo para instalarse en Los Ángeles con el plan de ser solista. También fue telonero de Madonna en River y se reencontró con sus viejos compañeros de bandas durante la "Satánico Pop Tour" de 2008. En el medio, hizo de todo, con diferentes resultados y suerte, y ahora quiere relanzar su carrera musical, aprovechando el envión de Bailando por un Sueño.

–Arranquemos con el apodo. ¿En qué época nació El Tirri?

–Me lo puso Marcelo hace unos diez años. Por un lado, me decía "El Terrible", que se fue deformando hasta "El Tirri". Y también tenía un amigo llamado Tyrone, que me llamaba mucho, y Marcelo me preguntaba "¿Quién es ese Tyrone que te llama tanto?", y me empezó a decir Tyrone y luego Tirri.

–¿La razón de tu partida de los Cadillacs fue porque te casaste con la hija de Leo Dan y se fueron a vivir a Los Ángeles?

–No. Yo me casé con la hija de Leo y me quedé un año en Buenos Aires, donde seguí tocando con los Cadillacs. Me fui a vivir a fuera en la época de Volumen 5 porque quería hacer rap en español en Los Ángeles. Me fui con mosca para estar un año, y en tres meses me quedé sin plata, así que me puse a trabajar en otras cosas. Ahí iba mucho a un boliche llamado Guatelinda, donde iban Kid Frost y los House of Pain. Me acuerdo que Flavio, de los Cadillacs, estuvo presente un día que hice rap tipo "freestyle" y Kid Frost me invitó a salir de gira con él. Acepté, y después conocí a Ice-T, que me grabó un disco llamado Casino life, que acá nunca se editó, pero salió afuera como Lucky Luciano.

–Volviste en la época del River de Madonna, en 1993.

–Sí. Pasaron unos años y me agarró el síndrome de querer volver. Me separé y volví cuando fui telonero de Madonna en River. Yo estaba muy mal económicamente y vivía en un departamentito de mi abuelo que compartíamos con Marcelo, pero por ese show cobré una fortuna y me fui a vivir afuera nuevamente. Hice la de Maradona: me compré un Alfa Romeo y me fui a vivir a Estados Unidos con mis viejos, que hasta el día de hoy viven allá. Ahí te das cuenta de mi locura, porque me casé con una americana y me divorcié, pero toda mi familia aplicó al Green Card, ¡salvo yo! Me quedé allá y empecé a alternar viajes a Punta del Este con Marcelo. Vi el crecimiento de Ideas del Sur y se dio el ingreso. Ahora voy a Los Ángeles de visita, pero vivo acá y estoy muy feliz.

–¿En esa época dejaste la música o seguís armando proyectos?

–Hay una cosa que me atrasó mucho en mi vida personal que fue el chupi. Por el hecho de divertirme y estar de joda, siempre estaba en una nube de alcohol. Tenía ideas claras y sabía adónde iba, pero a mí el alcohol me impedía concretarlo. En mi caso, me ponía una barrera. Un día me di cuenta de que siempre encaraba cosas maravillosas, pero el final no era bueno. Y cuando dejé el alcohol, me cambió la vida. Nunca más tomé.

–¿A tu novia Mimi, que también apareció en Showmatch, la conociste antes, o hace poco?
–Hace cinco años. Ella agarró al bardero, al Isidoro Cañones que decía "Vuelvo a las dos de la tarde" y volvía al día siguiente. Me acuerdo que en la última gira con los Cadillacs, la de la reunión de 2008, me gastaba en champan más de lo que cobraba como músico invitado. ¡Un desastre! No me quejo, porque me divertí mucho, pero ahora por fin pude cambiar. Antes no podía concebir entrar a un estudio de grabación sin alcohol, y por eso no enfocaba. era mi karma. Vivía en un mundo en pedo.

–¿Cómo es la relación con tu primo, siempre fue cercana?

–Su madre, que falleció, era hermana de mi vieja y de mi otra tía. Somos primos hermanos y nos criamos juntos en Bolívar hasta los diez años de edad, cuando me fui a vivir a Mar del Plata. Por eso él agarró mucho de la primera etapa de Los Fabulosos Cadillacs, cuando éramos Cadillacs '57.

–En general, en tu carrera le pediste muy pocos favores.

–Tal cual. Recuerdo que me costó mucho pedirle ir con los Cadillacs al programa de Badía, y arreglé que fuera un canje donde tocamos en su casamiento a cambio de llevarnos a la tele antes de sacar el primer disco. Yo he pasado años buenos y años muy malos, ¡muy duros! Pasé años en Estados Unidos que realmente son para olvidarse, pero jamás levanté el teléfono para pedirle plata a Marcelo. Yo sabía que iba a llegar un momento donde podríamos hacer algo juntos. Y así fue. Todo empezó en Punta del Este, hace cinco años, cuando me preguntó cuáles eran mis próximos plane y le dije que iba a poner una discoteca en Santo Domingo. Ahí paró el auto y dijo: "Me cansé. Hasta ahora te dejé hacer tu vida, pero ahora quiero que labures para mí. Sos el único que nunca me pidió nada." De hecho, arranqué trabando en la producción del programa de Mariano Iúdica, haciendo los castings de "Soñando por Cantar". ¡Y la rompí, porque encontré a los carniceros y todo un estilo de gente que antes no llegaba! El programa anduvo genial y llegó a marcar 18 puntos. Ahí empecé a ir al piso y salir al aire hablando con Marcelo. Yo todavía tomaba alcohol, así que a veces estaba medio en pedo, diciendo disparates y hablando en portugués. Pero de ahí salió su idea de meterme en el Bailando... ¡No busqué nada y se dio todo!

–¿Pudiste adaptarte al trabajo?

–Meterme en Ideas me estableció. Nunca tuve horarios y nunca fui un pibe constante, de quedarme en un lugar. Siempre fui nómade y viajé mucho, pero esto de tener algo fijo me centró. Después armé una productora y me va muy bien. También estoy muy contento con el disco porque por primera vez me encuentro con un pibe con quien hago un dúo donde no tenemos que pelear por lo que uno quiere, porque los dos pensamos igual. Es algo que no me pasaba desde la época de los Cadillacs. Lo que me está pasando es como Bares y fondas.

–¿La idea es sacarlo en marzo?

–Sí. Marzo o abril. Después quiero hacer muchos shows con una buena banda y buen sonido, sin hacer cuatro fechas en una noche. Sería algo totalmente alejado del circuito bailantero. La idea es tener un formato muy grande, con vientos y todo, y otro más chico para ir al exterior. Quiero viajar y mostrar estos temas, porque sé que tenemos potencial para pegarla afuera. Quiero ensayar mucho y prepararlo bien, porque sé que nos puede dar muchas satisfacciones.

–¿Ya tocaron en vivo?

–No. Tuve ofertas para estar en la fiesta de la revista Gente y el día 3 de enero en Mar del Plata. Eran dos propuestas muy buenas, que en otra época hubiera aceptado, pero me parece que no va por ese lado. Estoy en una etapa mucho más tranquila y primero quiero armar todo bien. Quiero ir por el lado de los Illya Kuryaki o Vicentico, que tienen una gran banda y todo suena bien. Uno madura a veces, ¿viste? Yo era un pibe totalmente loco. Siempre fui loco, desde los Cadillacs.

–Pero gracias a esa locura le diste el primer empujón al grupo y consiguiste los primeros shows.

–Sí, de puro mitómano que era. Yo tenía una gran habilidad para contactarme con gente. Al principio, nuestra historia fue mentir, dolorosamente, para conseguir algo. Esos primerísimos Cadillacs eran mucha imagen, mentir, y poca música. Eso fue lo que nos hizo tener un nombre, y lo digo con mucho orgullo.

–¿Harías Bailando... nuevamente este año?

–Es la pregunta que me están haciendo todos. Creo que depende de la actividad que tenga con el disco. Sé que Marcelo quiere arrancar el 15 de abril, así que tengo tiempo para terminar el álbum tranquilo y preparar la banda. Tal vez pueda hacer las dos cosas. 

El inesperado exito en "bailando..."

–¿Cómo se te ocurrió el personaje que hiciste en ShowMatch?

–¡Fue tremendo! En realidad lo venimos creando con Marcelo hace 6-7 años, donde yo lo acompañaba a reuniones importantes y hacía ese personaje ante ejecutivos de Fox o el propio Grondona. Veíamos que primero se reían de mis intervenciones, pero después se asustaban al ver que seguía diciendo barbaridades. El remate era que siempre me iba antes, y todos le preguntaban si estaba loco.

–Era un sketch o broma de entrecasa.

–Exacto. También me vio Suar, que siempre le decía a Marcelo que hiciera algo con eso. ¡Pero no sabíamos cómo insertarlo, porque no daba para una un personaje en una novela! Y cuando el año pasado se armó "Bailando..." , lo probamos y la gente enloqueció. Yo pensaba que no lo iban a entender y que no se iban a enganchar, pero en la primera gala marcó 26 puntos. Ahí mismo, Marcelo me dijo que siguiera con la locura y no me ría nunca. La otra clave es que nunca me peleé con nadie. Tampoco di notas ni reportajes, aunque me llamaban de Intrusos todo el tiempo. Cuidé mucho eso y funcionó hasta que realmente me tuve que ir, porque tenía una anemia tan grave que se complicó con una bronconeumonía.

–El jurado te mataba pero el público te salvaba.

–Sí. La gente se había enganchado con mi forma de bailar mal. Y hasta llegó un momento en que Polino y Nacha me empezaron a tirar buena onda. No querían ponerse en contra de un monstruo que contaba con el apoyo del público. Creo que es muy loco haber logrado estar en una de las bandas más respetadas del rock local, y también en el "Bailando..." Yo tenía miedo de no pegar y realmente eso hubiera sido algo feo, porque me mantuve al margen de la tele durante muchos años. Ser el primo de Marcelo y terminar como un pelotudo hubiera sido terrible. Ahora están como locos buscando que renueve contrato, y yo realmente estoy muy metido con este disco.

–Claro, porque ese programa consume mucho tiempo.

–¡No sabés lo que es! Firmás con Ideas del Sur y es como firmar con el demonio, porque te exigen muchísimo, bailes bien o bailes mal. Son horas y horas, pero me divertí muchísimo. Encima, después terminé siendo contratado para hacer presencias en discotecas, cobrando fortunas por no hacer prácticamente nada. ¡Hasta fui a pueblos que no encontraba en el GPS del auto! Eso es "el efecto Marcelo".

 

Su paso por los fabulosos cadillacs

Cada etapa, un apodo. En Los Fabulosos Cadillacs se lo conoció como "Luciano Jr", una simplificación de su apellido, Giugno.
Se sumó al grupo como percusionista hacia 1983, mucho antes de la grabación del primer disco. Su carisma y entusiasmo desbordante los ayudó a conseguir que tocaran en algunas fiestas de colegios y en la UBA, cuando aún se llamaban "Cadillacs 57".

El debut más formal fue en 1985, en Mar del Plata, en lugares como Vía Fellini y Aloha. Al regresar, comenzaron a recorrer el circuito porteño, donde un error en la cartelera del Sí por un show en el pub Blues los convirtió en "Los Fabulosos Cadillacs".

Luciano cantó el tema "Belcha" en el primer álbum, Bares y fondas, y su participación en los rectales se convirtió en un momento favorito de los fans, que gritaban el estribillo "¡Murió, se ahogó, se fue!"

La banda consiguió popularidad masiva con Yo te avisé y El ritmo mundial, donde Vicentico y Luciano Jr se despacharon con un rap al mejor estilo Beastie Boys, llamado "El mensaje soy yo". También lució su look en el video de "Conversación nocturna".

La partida fue en 1989, después del cuarto LP, y en el siguiente trabajo los Cadillacs le dedicaron el tema "Caballo de madera", que decía: Querido amigo cómo estás, ya era hora de escribir, desde hace tiempo quiero decirte lo que no puedo evitar es recordar.

Aquellas noches en el Blues, a veces terminamos mal, tragos baratos, solo recuerdos, me pregunto si lejos estás mejor".

Cuando la banda se volvió a reunir en 2008 para su "Satánico Pop Tour", después de una separación de seis años, convocó a Luciano para sumarse como invitado especial.

En marzo, un disco

El Tirri & Carlix. El 3 de diciembre se subió a YouTube el videoclip de "Lady Baby", primer single y puntapié inicial de un nuevo proyecto de Luciano, que junto a Carlos "Carlix" Nina formó el dúo Los Matadores. Hoy suma más de 140 mil visitas y es una muestra de su estilo que fusiona cumbia con salsa, ska, merengue y tropical, grabado con músicos que tocan con Romeo Santos y Juan Luis Guerra. El CD saldrá en marzo.

–¿Qué pasó con la versión del hit de La Franela, "Hacer un puente", que subiste a YouTube en 2012? ¿Estará en el CD?
–No. Hice eso con Román El Original, pero no tiene mucho que ver con lo que estoy haciendo ahora. Esto es algo que arranqué súper tranquilo, sin la presión de buscar un contrato discográfico, todo bancado por mí.

–¿Cómo lo conociste a Carlix?

–En realidad es mi cuñado. Mi novia Mimí vive en Santo Domingo, y en un viaje vi que el pibe canta bachata y tiene una banda con once miembros que también hacen funk. Pegamos onda y en un viaje a la isla Saona empezamos a armar el tema "Lady Baby", tipo funk y disco. Se lo mostré a Marcelo y me ofreció bancar el clip.

–¿Cómo siguió todo?

–Fue muy insólito, porque el año pasado me encontré con Afo Verde, presidente de Sony Music, que me sugirió volver a hacer algo en la música, y le dije que estaba trabajando en eso. Firmamos contrato y ya tengo once temas casi listos. Carlix se fue hace unas semanas a Nueva York a meter vientos y percusión. Sólo faltan algunas voces mías y sumar invitados como Mimí Maura y Fidel Nadal. 

 

Fuente: Todo Show

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