GENTE

11 de junio de 2015

“Es lindo terminar en el hospital, con las mismas ganas con las que empecé”

Horacio “Tito” Iriondo, kinesiólogo de profesión y vecino de Bolívar, fue entrevistado por Soledad Gómez y Daniel Ledesma, en el marco de su jubilación del Hospital 'Miguel Capredoni', su historia profesional y su vida personal.


“Este 9 de junio, fue mi último día en el hospital, ya que me jubilé”

Con mucha nostalgia ya que son muchos años que estuvo dentro del hospital, “Tito” mencionó en la entrevista con FM 10 que: “Me llevo momentos muy lindos con mis compañeros, pacientes, amigos, cuesta un poco dejarlos, pero la realidad es una y llega el momento de jubilarse. Por suerte tengo la posibilidad de vivir esta etapa de la vida donde los ciclos se van cumpliendo, y uno tiene que aceptarlo con mucho cariño, porque he recibido muchas muestras de afecto por parte de la gente del hospital, por ejemplo ayer al momento de la despedida”.

“Cuando vine a Bolívar, en el año '75, comencé a trabajar en el hospital pero no existía el servicio de kinesiología, aún no se había asignado”

De esta manera se puede decir que Iriondo es un propulsor de esta especialidad en nuestra ciudad. “En ese momento estaba el Doc. Félix Beresartúa como intendente, y el Doc. Jorge Garbini, como secretario de Salud, con quienes comencé a gestionar la creación del 'Servicio de Kinesiología', en el Hospital. En ese momento el hospital era Provincial, y tardó 3 años en salir la resolución, mientras seguí trabajando Ad honorem hasta que se creó. Después me asignaron provisionalmente, y tuve que concursar y gané, por lo que me asignaron definitivamente y se cumplieron casi 37 años”.

“Por edad, fuí el primer kinesiólogo de Bolívar”

Por otra parte, recorriendo su vida académica, Horacio contó: “Estudié en la Universidad de Córdoba, una experiencia muy linda, estuve trabajando en hospitales, como el 'Clínica', 'San Roque', 'Hospital de Urgencias', 'Hospital Rawson'. Me fui a Córdoba en el año 69, en pleno Cordobazo, fue un momento terrible. También ser estudiante en los 70 fue complicado, en un momento muy conflictivo de la Argentina, por el cual que hoy tengo amigos de la vida que ya no están a causa de eso. En el año 70 comencé a transitar los hospitales como técnico radiólogo, y después en el 71 comencé la carrera de kinesiólogo”.

“Desde el año 75 que volví a Bolívar tengo el consultorio en el mismo lugar, en Sarmiento 770, y voy a seguir atendiendo de la misma forma”

En cuanto a su paso por el hospital comentó: “En el hospital antiguo tuve que comenzar con la creación de un servicio, precisamente del CRIB, que nació por una charla de pasillo. Griselda Iglesia una vez me llamó y me dijo: “Hay tres proyectos”. Antes, donde funcionaba el CRIB estaba el centro de recuperación de tuberculósis. Dentro de esos tres proyecto existía algo sobre de rehabilitación, y así pudimos armar un Centro de Rehabilitación de 'Alta Dependencia', aunque sabíamos que teníamos que agrupar a un grupo interdisciplinario, por lo cual el desafío no fue fácil.  

“Hubo mucha gente que aportó para el proyecto, pero hay una señora que donó todos sus bienes para el hospital y con esos fondos se logró construir el CRIB”

Iriondo resaltó que el CRIB es uno de sus orgullos, igual que lo es para toda la comunidad de Bolívar. Y recordó: “El CRIB comenzó como una cooperativa, y al año se hizo cargo el municipio de Bolívar. La fecha de fundación fue el 24 de septiembre de 1999”.

Por último Tito se mostró muy emocionado y agradecido a sus compañeros, pacientes, amigos y familia quienes le realizaron una despedida. “Me hicieron una despedida con mis compañeros, y médicos, que la voy a guardar de por vida. Me trajeron de sorpresa a mis hijas, y mis nietos, me entregaron un obsequio. Nunca voy a olvidar a los compañeros, los pacientes, y al pasillo Nº3 en el que siempre trabajé”, sentenció.- 

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