GENTE

16 de junio de 2016

Homenaje de FM10 a Carlos Caligiuri

De parte de la familia de FM10.

Carlitos no estará más entre nosotros. Una entrañable amiga, Lorena Palacio, dijo con alta lucidez: "A las flores buenas se las cosecha primero".

Por eso, quizá, Carlitos, partió a los 27 años después de una hermosa vida.

Una hermosa vida que le forjaron papá Humberto, mamá Marta y sus hermanas Corina y Paola.

Porque él fue el eje de ese ejemplar andamiaje familiar.

Porque desde el vamos se convirtió en un luchador incansable.

Tuvo que desempeñarse con grandes dificultades y vivir desafíos doblemente complejos.

 Y demostró capacidades únicas para resolver cada una de las cuestiones de la vida.

Su simpleza era profundidad. Su mirada tierna, sin cálculos mediocres, su vía de comunicación.

Lo que para muchos era una dificultad grave, para él era algo simple y concreto de resolver.

Vivió tal como se tiene que vivir.

Rodeado de amor. Del amor verdadero. A sabiendas que él iba a necesitarlo más que cualquiera.

¿Su logro? Su inserción social en la Muni, un ámbito tan conocido por su padre, aquel peronista de la primera hora que a la hora de su nacimiento un par de días antes de un nuevo triunfo electoral preservaba las mayores de las ilusiones.

Vaya si así fue que Carlitos era Carlos Saúl en su documento de identidad.

Nunca nadie podrá dudar de que se le brindó lo mejor que pudo brindársele.

Y el devolvió cada cosa con el amor más sincero. Y desde su inocencia despertó maravillosas amistades.

"Papá, es hora de la carrera", comunicaba a su padre para compartir el deporte que la televisión ofrecía el domingo a la mañana.

Y la rutina familiar seguía con algún viaje o un paseo en auto por la ciudad que lo vio crecer y ser.

Los días de semana era un soldado más en la Dirección de Cultura y vuelta a casa, era otra vez la incansable lucha de vivir y vivir a pesar de todo.

Tal como sucede siempre lo inesperado. Y uno se formula mil preguntas que jamás tendrán respuestas, ayer desplegó sus alas para volar muy alto y cuidar desde el cielo a toda su familia y sus amigos.

Un ejemplo de lucha que quedará para siempre en nuestra memoria y en nuestros corazones.

Oscar Bissio

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