POLICIALES

1 de mayo de 2019

Pablo Soto: ‘Me robaron la moto de adentro de mi casa’

Imagen Ilustrativa

El damnificado se acercó a FM 10, y contó lo que le pasó este miércoles por la madrugada. Los delincuentes ingresaron por un pasillo y se llevaron su moto.-


 

La arrastraron más de diez metros y rompieron el candado con el que estaba atada

Soto trabaja de pintor y hace diez años se radicó en Bolívar, dejando su familia en un país vecino. Había comprado una moto 110 hace unos años y se la robaron de la vereda. Insistió en su esfuerzo y logró llegar a una Motomel Skua 150.

“La verdad es que no puedo entender por qué pasan estas cosas. Yo trabajo y no molesto a nadie. De hecho llego bastante tarde y cansado. Vivo en los departamentos de Olavarría 121 y guardo la moto al lado de la puerta de mi departamento”, detalló en su entrevista con Daniel Ledesma.

Los maleantes se ingeniaron cómo romper el candado y arrastrarla hasta la calle. Esto habría ocurrido entre las la medianoche y las 4 de la mañana. “Ya hice la denuncia, es color azul y está casi nueva, la compré hace poco. Me va a llevar dos años para volver a tener otra moto como esta. Ojalá la policía me ayude y la pueda recuperar”, indicó.

El negocio de las motos

Se ha profundizado en los últimos años, y ninguna de las fuerzas policiales ha dado en la tecla. Los interrogantes son muchos: Las desarman, las trasladan completas, comercializan las motopartes? Cómo es que no se puede desarticular el método que desarrollan. En algún momento en triángulo Bolívar, Daireaux y Henderson era una probabilidad, pero después las decisiones de cambio en las jefaturas hacieron que este tipo de investigaciones queden a ‘foja cero’. Designan a un nuevo jefe y volver a empezar, mientras la gente sigue padeciendo el delito minuto a minuto.

Hasta cuándo ?

Como periodista hoy me conmoví, porque vía a un hombre de trabajo con desesperanza y pude percibir el descuido del estado en sí mismo. Hoy para el ciudadano solo valen las obligaciones que si no cumple, terminan intereses, costas y embargos. Desde la provisión de los servicios básicos, con su corte, hasta dejarlo sin ellos. Siguiendo por impuestos, y otras tantas presiones que le hacen difícil su vida. Me queda seguir soñando, algo que seguramente es mejor que la realidad de los argentinos.

 

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