ACTUALIDAD MUNICIPAL

29 de diciembre de 2016

El Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el Presupuesto 2017

Por primera vez en los cincos años de gestión buquista, la oposición acompañó con su voto la aprobación de la norma.


Por Oscar Bissio

El Concejo Deliberante aprobó este miércoles por unanimidad  el proyecto de Ordenanza de Cálculo de Recursos y Presupuesto de Gastos correspondiente al Ejercicio 2017.

La norma, fue votada durante la décimo segunda sesión del año que clausuró el período ordinario que había sido prorrogado, precisamente hasta el 28 de diciembre.
Su tratamiento, provocó un debate intenso entre los bloques del oficialismo y la oposición, aunque finalmente la totalidad de los concejales levantaron su mano por la afirmativa.
Al margen del voto unánime, el cónclave deliberativo determinó una marcada diferencia de criterios sobre la política de gastos del municipio.
Mientras el oficialismo puso de relieve la gestión del intendente Eduardo Bucca en materia de obras públicas pensadas a mediano y largo plazo, la oposición relativizó esos logros y puso en evidencia lo que consideró una falla en el manejo de los recursos para la contraprestación de los servicios.
El Presupuesto asciende a los 1.110 millones de pesos, unos 275 millones más que los utilizados en 2016 por la Municipalidad de Bolívar.
La Ordenanza prevé percibir 242 millones de pesos en concepto de coparticipación bonaerense, unos 205 millones de pesos en recaudación de tasas municipales y el resto en partidas afectadas y de libre disponibilidad de los gobiernos nacional y provincial.
La sesión, que se extendió por espacio de dos horas y media, disparó sensaciones encontradas en el seno de los bloques.
Algunos concejales del Frente para la Victoria/Partido Justicialista celebraban la aprobación por ser la primera que se votó por unanimidad desde que Bucca es intendente.
Sin embargo, en los corros del bloque de Cambiemos, se percibía un clima enrarecido por la interna entre la minoritaria legión errequista y los ediles que responden a Ricardo Criado.
Todo parece indicar que la sesión marcó el comienzo del fin del bloque de Cambiemos.
En ese escenario, se evidenciaron chicanas, verdades, chispazos y muchas contradicciones.
Y en el medio, Marcelo Salamanco, con el debut de su bloque ex massista, ahora devenido "Primero Bolívar", jugando en un sube y baja indescifrable que no se detiene desde 2007.
Fue el concejal que adelantó su despacho positivo para inmediatamente preguntar por enésima vez sobre la naturaleza de los convenios rubricados entre municipio y Nación durante la gestión kirchnerista.
El ex renovador había tratado de "montón de ladrones y ladris" al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido y a sus colaboradores, empero esos acuerdos fueron auditados por la gestión Macri y las obras relanzadas hace unos meses.
Por su lado, Susana Patti, a tono con su especialidad, puso a consideración lo que consideró un despropósito destinar más del 70% de los recursos por recaudación de tasas a pagar los sueldos de los agentes comunales que alcanzan los 359 millones de pesos, y se preguntó sobre la utilidad de varios de ellos nombrados durante la gestión de Eduardo Bucca.
Enseguida, rápido de reflejos, el cada vez más locuaz Marcos Beorlegui, le contestó que los 300 empleados más que tiene el presente gobierno desde 2011, cumplen funciones en el Cepla, el cine Avenida, los Caps, el Juzgado de Faltas, y otras áreas que no existían hasta hace 5 años.
La concejala, insistió sobre los números de la masa salarial, aunque no mencionó el destino cuasi letal que viven las economías municipales en su conjunto como consecuencia del Fondo del Conurbano, el mal mayor que aqueja a la provincia de Buenos Aires. Y por ende, a sus 135 distritos.
Para reforzar la estrategia oficial, fue clave la intervención del líder del bloque, el concejal Marcos Pisano, quien acusó a Patti de pretender un ajuste al cuestionar la tarea de los empleados municipales y de querer desagregar un presupuesto que por ley es monolítico aunque su conformación se ajuste a diversos orígenes.
Elexintendente José Gabriel Erreca, apareció por primera vez en la noche, con otra embestida contra los trabajadores.
"Este gobierno tiene empleados VIP y empleados comunes", tiró y acusó a los funcionarios de haberse beneficiado con aumentos del orden del 90 al 185 por ciento, mientras que detalló que un agente común, categoría 2 con 44 horas, sólo percibió un incremento salarial del 39 por ciento.
La encargada de responderle fue Graciela Di Pompo. Fue responsable de una alocución certera cuando definió las diferencias de espíritu de las gestiones anteriores con la actual.
"El de Bolívar dejó de ser un municipio ABL para convertirse en el motor de una ciudad pujante y centro de las miradas de la Provincia y de la Nación".
Por su parte, Gustavo García, sorprendió con su pedido de "prenderle velas" a la gobernadora María Eugenia Vidal, para que cumpla con el envío de los fondos correspondientes a la coparticipación "si no la política de gastos del municipio será inviable", a lo que rápidamente Beorlegui le recordó que esa transferencia no depende de las voluntades de los funcionarios si no que se trata de una norma legal.
Con chicanas, datos, números, verdades y una alta dosis de politización en las ponencias, la noche se fue descomprimiendo tras la votación por unanimidad de la ley de leyes vernácula.
El intendente Eduardo Bucca ya tiene aprobado el Presupuesto 2017. Y esa es la novedad.

COMPARTIR:

Notas Relacionadas